Os ofrecemos la Novena a la Inmaculada que estamos celebrando estos días.
domingo, 30 de noviembre de 2014
¡VIGILAD!
A veces es bueno hacer un alto en el camino; esto, "en franciscano", no quiere decir detenerse sino pararse a pensar en Dios, en un Dios cercano, que te quiere tanto que nace y se hace hombre por tí. San Francisco, contemplando a este Dios, llegaba a todas partes, nada le era ajeno; a través del Señor, estaba abierto a todo y a todos.
Párate tu también a pensar en Dios. Deja que resuene su voz en tu corazón. Jesús se acerca a tí; desea encontrarse contigo y te marca un camino que te conduce a Él. Recíbele y acógele. Acoge la Paz y el Bien.
Feliz y santo tiempo de Adviento.
Párate tu también a pensar en Dios. Deja que resuene su voz en tu corazón. Jesús se acerca a tí; desea encontrarse contigo y te marca un camino que te conduce a Él. Recíbele y acógele. Acoge la Paz y el Bien.
Feliz y santo tiempo de Adviento.
viernes, 21 de noviembre de 2014
sábado, 1 de noviembre de 2014
LLAMADOS A LA SANTIDAD
Entre las cosas que celebramos en el día de hoy se encuentra el que todos estamos llamados a la santidad.
Los santos fueron personas como tú y como yo que esperaron y confiaron en Dios y apoyaron su vida en Él. De esta manera nos dejaron un testimonio de luz y del Amor que Dios tiene por cada uno de nosotros.
Tú puedes ser santo o santa: si correspondes, dentro de tus posibilidades, a la Gracia de Dios; si asientes y llevas a término las inspiraciones del Espíritu Santo; si tomas el Evangelio como tu hoja de ruta; si dejas que Dios te utilice como su instrumento; si realizas las pequeñas cosas de cada día por amor y sobre todo si descubres y dejas florecer y madurar el tesoro que llevas dentro.
lunes, 27 de octubre de 2014
CELEBRAMOS "EL ESPÍRITU DE ASÍS"
El Papa Juan Pablo II inauguró, el 27 de octubre de 1986, un encuentro interreligioso que se celebró en la ciudad de Asís. 150 representantes de las principales religiones del mundo acudieron a esta llamada que fue un soplo del Espíritu para lograr la paz y la armonía de la que tanto hablaba Nuestro Padre Francisco.
Se abrían así caminos para el encuentro, el diálogo y la amistad.
Señor, haz de mi un instrumento de tu
paz:
Que
donde haya odio, ponga yo amor;
donde
haya ofensa ponga yo perdón;
donde
haya discordia ponga yo armonía;
donde
haya error , ponga yo verdad;
donde
haya duda, ponga yo la fe;
donde
haya desesperación, ponga yo la esperanza;
donde
haya tinieblas ponga yo la luz;
donde
haya tristeza ponga yo alegría.
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